El Parlamento andaluz aprueba la prohibición de cultivo de transgénicos en espacios protegidos a iniciativa de IU

La Proposición no de Ley instaba al Gobierno andaluz a poner en marcha los mecanismos necesarios para prohibir ensayos experimentales en territorio andaluz pero este punto fue rechazado por el PP y el PSOE

La portavoz de agricultura de IU en el Parlamento andaluz, Lola Quintana recuerda que en el Acuerdo de Gobierno se recoge la moratoria de cultivo y ensayos y que ese es el objetivo

La iniciativa ha llegado al Pleno del Parlamento de la mano de IULV-CA elaborada con organizaciones de consumo, políticas y de los productores tras el desarrollo del trabajo conjunto que se planteó a principios de 2013 en torno a la Plataforma Andalucía Libre de Transgénicos (PALT) y que sigue con la aprobación en Pleno de esta iniciativa.

Prohibir los cultivos transgénicos en espacios naturales protegidos y en zonas donde la producción ecológica tiene una presencia importante y de interés social y económico “ha sido el primer paso”, sostiene la portavoz en materia de agricultura de IU, quien recuerda que en el Acuerdo de Gobierno suscrito entre PSOE e IU para la legislatura establece la solicitud de una moratoria para el cultivo y para el ensayo con transgénicos.

Por tanto, la prohibición de los ensayos experimentales con cultivos transgénicos en territorio andaluz, haciendo especial hincapié en el maíz transgénico NK603 y trigo transgénico, “queda pendiente” así como la prohibición del cultivo del maíz MON810 y patata AMFLORA en territorio andaluz.

La aprobación de la iniciativa se da tras un periodo de trabajo que pretendía situar en la agenda política de Andalucía la cuestión del cultivo de transgénicos, obtener toda la información relativa a estas prácticas para, finalmente, solicitar la moratoria del cultivo tal y como se recoge en el acuerdo de Gobierno firmado entre IU y PSOE. Para Lola Quintana “es incomprensible que el PSOE se abrace al PP para votar conjuntamente contra algunos puntos que están dentro del Acuerdo de Gobierno”.

Finalmente hoy no se ha conseguido el objetivo final pero “se ha dado un paso que debe marcar un camino” ha señalado Lola Quintana, quien recuerda que “también vamos a trabajar para que en Andalucía se impidan las importaciones de materias primas y alimentos transgénicos, principalmente soja y maíz para alimentación animal”.
SOBERANÍA ALIMENTARIA
“Desde Izquierda Unida nos hemos mostrado en distintas ocasiones contrarios al cultivo de transgénicos” señala Lola Quintana, que en su intervención en el Pleno del Parlamento para defender la iniciativa ha advertido sobre el impacto agrario y ambiental, la deuda que genera a las personas productoras y el rechazo de los consumidores a los transgénicos así como la constatación reciente de los problemas de salud que pueden llegar a provocar como las principales razones que motivan esta política.

Asimismo, Quintana ha señalado que para IU es necesario que se cumpla el Principio de Precaución que recoge el artículo 191 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, y por tanto, “deben de suspenderse todas las autorizaciones de cultivo e importación de transgénicos, al igual que ya ha ocurrido en ocho países de la Unión Europea” en referencia a Francia, Alemania, Luxemburgo, Austria, Hungría, Grecia, Bulgaria y Polonia.Lola Quintana ha sostenido que “se constata que hay alternativas a los transgénicos, la producción agraria con métodos tradicionales y agroecológicos y orientados a mercados próximos tiene una mayor capacidad de generar empleo” a la vez que “se garantiza una alimentación segura y respetuosa con el medio ambiente”.

LA SITUACIÓN EN ESPAÑA

España es, en la actualidad, el único país de la Unión Europea que cultiva transgénicos a gran escala. Según datos de 2012, aportados por la agroindustria,  la superficie cultivada con maíz transgénico en España supera las 100.000 Has, de las cuales se estima que más de 10.000 se encuentran en Andalucía, a pesar de que diferentes organizaciones sociales y ecologistas han denunciado que las cifras presentan incoherencias y están infladas en diversas comunidades autónomas.La falta de información relativa al número exacto de hectáreas y localización exacta de las parcelas, ensayos experimentales, y ausencia de protocolos administrativos al efecto, pueden provocar serios problemas a los agricultores y agricultoras, como ya ha sido constatado en otras regiones como Aragón y Cataluña, en zonas de especial interés para la agricultura, ganadería y apicultura andaluza como son los espacios naturales protegidos y comarcas donde la producción ecológica es una realidad socio-económica.